El ex-técnico del Girona y Sevilla FC toma el relevo en el banquillo del Cornellá del recientemente destituido David Gallego.

Emulando a la célebre novela del difunto Gabriel García Márquez, fueron muchos los que vaticinaron un futuro nada prometedor para el que por entonces era entrenador del filial, cuando fue anunciado como sustituto de Rubi. Ni más ni menos, de quien logró clasificar al club perico para competición europea después de trece años de ausencia y dejar un camino abierto antes de poner rumbo al Benito Villamarín. Casi cuatro meses después, el vaticinio se ha confirmado: David Gallego ha sido destituido como entrenador del RCD Espanyol. El aceptable rendimiento en la Europa League de su no ha podido disimular el pésimo arranque liguero de un equipo que parece haber descarrilado.

Fuente: Twitter @RCDEspanyol

El balance no era nada esperanzador para los que aún confiaban en la continuidad de Gallego: cinco derrotas, dos empates y tan solo una victoria, siendo, junto al Leganés, el equipo menos goleador (4 goles) y a su vez, el que más goles encaja (14 goles), lo que les sitúa en la penúltima posición.

Esta difícil situación que atraviesa el equipo combina con la gran desilusión de la afición. Y es que, después de terminar la pasada temporada invadiendo el Cornellá de alegría, en la vuelta de vacaciones se han encontrado un equipo que hace pensar que lo sucedido el curso anterior tan solo fue flor de un día. Se esperaba que con la disputa de competición europea la entidad barcelonesa diese un salto cualitativo. Sin embargo, no parece haber sido así.

Fuente: mundodeportivo.com

Por un lado, tres de sus piedras angulares, Rubi, Mario Hermoso y Borja Iglesias, han dejado el equipo. Por otro lado, las demás piezas importantes que aportaron mucho la temporada pasada parecen no haber encontrado su clímax. Se teme que el conformismo en el que ha vivido el equipo, habitando la mitad de la tabla durante la última década, vuelva a instaurarse en el vestuario.

Para tranquilidad, al menos “a priori”, de los seguidores, desde la directiva blanquiazul han parecido rectificar y apostar, ahora sí, por alguien con experiencia y galones. Se trata de Pablo Machín, cuyo pasado en el Girona le avala como un gran entrenador, con un estilo de juego y unas ideas muy marcadas. A pesar de que en el Sevilla no le fue muy bien, su recuerdo en el banquillo de Montilivi hace pensar que no todo está perdido.

Fuente: elpais.com

La competición, al fin y al cabo, no ha hecho más que empezar. Además, en la Europa League, se encuentran con cuatro puntos de seis disputados. Por lo tanto, si el soriano consigue reenganchar a los Melendo, Marc Roca, Sergi Darder y compañía, e instaurar su estilo de juego, puede que el Espanyol vuelva a transitar por el camino que con tanto esfuerzo lograron construir el pasado curso.

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