Oliver Khan fue un portero conocido por su carácter agresivo, a veces demasiado, y por ser considerado de los mejores de la historia de Alemania

Inicios locales

En Karlsruhe, el 1969, se crió un pequeño niño rubio con un carácter un tanto reservado. Pero no tardó en ser conocido llegando a la cantera del equipo de la ciudad, y poco a poco consiguiendo una titularidad en el primer equipo. Aquella noche podría quedar en el olvido, ya que en el ColoniaKarlsruhe donde empezó su carrera profesional terminó 4-0 con ciertos fallos bastante flagrantes. Pero este fue el inicio de una leyenda local.

Con el paso de los años el portero ya más experimentado consiguió comenzar a ser muy nombrado con muchas buenas paradas y buenos momentos. Hasta el punto de llevar al club a la Copa de la UEFA 1994, estando a un paso de la gran final. Quedando 1-1 como local contra un Salszburg que perdería la final contra el Inter de Paganin, Bergkamp y compañía.

Esa misma temporada el Bayern de Múnich se hizo con sus servicios, dando sin duda un paso al fútbol mundial. Ficharía por un total de €2,5M siendo una cifra muy baja para todo lo que le iba a ofrecer al club Bávaro.

Fichaje por el Bayern

Fue en su nuevo club donde su fama de agresividad se empezaría a denotar. Dando así miedo a los delanteros que se le acercaran al área, y con algunas palabras cuando el balón ya estaba en sus manos. Aunque su carrera estaba a la alza una lesión en el 1995 le apartó de los terrenos de juego seis meses. Llegando a tiempo para la siguiente temporada, para ganar la copa de la UEFA ese mismo año.

Su paso por la selección empezó el 1994 con una suplencia en el Mundial de ese año. Siendo su debut un año más tarde, un 1-2 contra Suiza. No consiguió la titularidad hasta la llegada del nuevo milenio. Fue precisamente en el final de la década donde su mejor momento comenzó a aparecer. Su primer gran momento fue sin duda la Champions que perdió en la final el 1996, siendo también uno de los más tristes de su carrera.

Se debe destacar esto último al ser remontado por el Manchester United en el descuento. Nada más acabar la final toda la plantilla estaba desolada, siendo Kahn el que más. Y teniendo que, Pierluigi Collina, el árbitro de la final, animar y secar las lágrimas de los de Múnich.

Pero tras una derrota que le destrozó, unos años más tarde consiguió levantar la tan deseada Champions League. Milán, 2001, contra el Valencia CF, en los penaltis. Fue por precisamente el hecho de ser en penaltis por lo que el portero rival, Cañizares salió destrozado de allí. Y en ese momento se recordó a el mismo cinco años atrás desolado recibiendo ánimos del árbitro de la final. Así que, sin dudarlo, fue directamente a animar a su compañero de posición.

Mundial 2002

La Copa del Mundo de Corea y Japón parecía el lugar y el momento donde el de Karlsruhe se terminaría de consagrar como leyenda del fútbol. Superando rondas, una tras otra, hasta llegar a la final, en el Internacional de Yokohama, no como favorita pero sí con enorme potencial por lo visto en los últimos partidos.

Tal fue el nivel del portero en el Mundial que en el descanso se decidió otorgarle el premio al mejor jugador del torneo. Sin saber que sus errores le costarían una Copa del Mundo a su país. Tal y como el admitió se sentía frustrado, sin ganas nada más que de nada, como sucedió en la final de Champions del 96.

Esto hizo que cambiara de carácter. Pasó de ser un portero agresivo a serlo aún más y comenzar, a veces, a ser comentado más por sus acciones menos relacionadas con la jugada en sí. A esto se le sumaban problemas personales que empezaban a serenar su carrera deportiva.

Retirada de una leyenda

Sus últimos grandes momentos ocurrieron entre 2006 y 2008, año en que se retiró. En 2006 hubo un cambio de seleccionador alemán y este lo dejó fuera de la titularidad, dándosela a Lehmann. Pero tras unanimidad de plantilla se convenció al mester de colocar a la ya leyenda alemana como titular en el partido por el 3r puesto. Objetivo que se consiguió tras imponerse a Portugal por 3-1, finalizando su andadura con la selección.

Y tan solo dos años más tarde, se oficializó su retiro del fútbol, siendo sustituido en el minuto 89 ante el Hertha. Al final del partido fue ovacionado por todo el Allianz Arena, siendo el colofón de su carrera tras 20 temporadas al más alto nivel. Durante esas temporadas Oliver Kahn consiguió un total de 24 trofeos, una Champions y una Eurocopa entre estos.

Además, como premios individuales, obtuvo el balón de oro del Mundial 2002. También recibió el premio al mejor portero de Europa cuatro veces, otras cuatro de la UEFA y tres del mundo según la IFFHS. Pero en podio estuvo dos veces en el balón de oro como tercero y un segundo puesto en el mejor jugador para la FIFA, en 2002, por detrás de Ronaldo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here