El primer lustro del Siglo XXI fue vivido en el Santiago Bernabéu como un edén de estrellas e iconos que pese su evidente talento, no acabaron encontrando la gloria

Todo equipo tiene un antes y un después. Ese momento se puede medir por un cambio de entrenador, de filosofía, jugadores o hasta directiva. En el caso del Real Madrid, su «antes y después» con «Los Galácticos» retumbaría en los cimientos del organigrama del planeta fútbol hasta el día de hoy.

La llegada de Florentino Pérez a la presidencia del la institución blanca en el año 2000 abrió la veda del espectáculo futbolístico. Hasta 2006, el año de su dimisión, Florentino trajo año tras año súper estrellas a Madrid con el afán de conseguir títulos y de hacer del equipo de la capital un puntal en términos de negocios.

Jugadores como Ronaldo Nazário, Luís Figo, David Beckham o Zinedine Zidane hacían las delicias de un proyecto faraónico que cambió el fútbol para siempre. A pesar de ser de tener los ingredientes, nunca consiguió realizar la receta perfectamente.

2000: Llegada de Florentino Pérez y el «caso Figo»

El año 2000 del conjunto blanco se recordará como un año turbulento, tenso, esperanzador y sin duda iniciático. Una ristra de emociones se comprimieron en muy pocos meses, y que empezó con la segunda Champions del Real Madrid en tres años. Lorenzo Sanz era su presidente, y convencido por la gloria europea decidió convocar elecciones. El presidente que había ganado dos Champions con los blancos tras 31 años de sequía continental no podía perder.

Las elecciones parecían una victoria fácil. Solo había un contrincante, ya que presentarse y ganar contra un bicampeón de Europa era tarea casi imposible, pero no para ese único contrincante.

Florentino Pérez, empresario riquísimo y desconocido por entonces en el ojo del mundo fútbol, era el único adversario. Bajo una sonrisa cándida y una quietud contenida, escondía bajo su manga una idea megalómana. Para ganar a un contrincante casi invencible debía arriesgar su mejor carta. Y la carta utilizada fue traer a Madrid el mejor jugador del eterno rival, el Barça, es decir, Luís Figo.

Fuente: Diario As

Aprovechando que su estatus en el club culé era insuperable y su relación con el presidente Núñez decaía estrepitosamente por momentos, Florentino entró en escena. El empresario consiguió cerrar un acuerdo con el agente del portugués para que en el caso que ganase, Figo vestiría la zamarra blanca. De primeras parecía algo impensable, pero todo empezó a coger forma cuando Pérez aseguraba que si ganaba, Figo iría con él, y que en el caso que lo hiciera y el luso no viniera, pagaría el abono de los socios madridistas durante toda una temporada.

Si el agente del portugués o el jugador rompían el trato, tendría que pagar el dinero equivalente a esos abonos. Florentino había conseguido su primera obra maestra. La seguridad de sus palabras le hicieron ganador el 16 de Julio sobre Lorenzo Sanz y el 24 ya estaba presentando a Figo previo pago de su cláusula.

Fuente: Diario Marca

Florentino no solo había conseguido toda una gesta, si no que abría un camino que a día de hoy dicta el negocio futbolístico y abriría una nueva etapa: la de Los Galácticos.

Temporada 2000/01: Ganadores de Liga

Las llegadas de Solari o Makelele contrastaron las deportaras de Redondo y Anelka, con tal de renovar al equipo. La temporada 2000/01 se presentó como tremendamente ilusionante. Más allá de conseguir que Figo funcionase como líder desde la banda derecha y cerrase su año con el Balón de Oro, se llevaron la Liga con solvencia por encima del «SúperDepor« y un sorprendente Mallorca.

MIL ANUNCIOS.COM - ADIDAS Real Madrid 2000 2001 nueva
Raúl, Álvaro Benito y Casillas celebrando el título liguero / Fuente: Mil Anuncios

En cambio, su caída en semifinales de Champions ante el Bayern de Múnich y el naufragio en Copa del Rey contra el Toledo, un segunda B, fueron suficientes para no dar la temporada como satisfactoria. Pese el buen funcionamiento de jugadores como el recién llegado Makelélé, Raúl o Figo, Florentino sabía que necesitaba reforzar un proyecto que solo podía ir al alza.

Temporada 2001/02: Aterrizaje de Zidane y «La Novena»

Llegaba el verano de 2001 y Florentino lo volvió a hacer. Tras una temporada insípida (optando a todos los grandes títulos), el implacable empresario tiró de cartera. ¡A cambio de 77.5 millones de los actuales euros, aterrizó de la Juventus un campeón del mundo y Balón de Oro; Zinedine Zidane. El centrocampista francés, que se había estancado en la Vecchia Signora, venía a dirigir los mandos de la nave blanca.

Pese la faraónica inversión, Zidane que sí acabó funcionando y ganándose partido tras partido a la hinchada merengue con su espectacular elegancia y talento en el juego, la temporada volvió a quedarse a medio fuelle.

Fuente: El País

El Real Madrid, ya con los galácticos Figo y Zidane en sus filas, perdieron esta vez la Liga y otra vez la Copa del Rey. En competición doméstica sucumbieron en las últimas fechas ante el Valencia, que fue como un tren, y un Deportivo de la Coruña que esta vez sí le superaría.

En Copa del Rey, en cambio, estuvieron a punto de relamerse las mieles. Pese llegar a la final y jugarla en el Santiago Bernabéu (cumpliéndose además 100 años de la creación del torneo), el Dépor se encargó de aguarle la fiesta. El conjunto blanco no pudo superar al conjunto de Riazor, y el «centenariazo» es una realidad que aún supura en la memoria blanca.

Por otra banda, en Europa volvieron a ser los absolutos reyes. La temporada se salvó con la novena Champions League y la primera y última de los Galácticos.

The official website for European football – UEFA.com
Fuente: UEFA

Zidane se vistió de gala y consiguió llevar al Real Madrid a la final de Glasgow, eliminando a su paso al FC Barcelona y consiguiendo ganarla ante el Bayer Leverkusen. El gol de la victoria, una espectacular volea de Zizou, es considerado el mejor de la historia de la finales de Champions.

Pese levantar la novena y con un equipo eufórico, Florentino sabía que la temporada no fue todo lo buena que debía haber sido tras la importante inversión económica. Sabía que tenía que subir el siguiente escalón.

Temporada 2002/03: Ronaldo Nazario y vuelta a la Liga

El verano de 2002 estuvo marcado a fuego por el Mundial de Corea y Japón, sus polémicas arbitrales y un hecho indiscutible: Ronaldo Nazario había renacido. El delantero brasileño, otrora uno de las promesas más fulgurantes de la historia reciente, parecía haber superado su terrorífica lesión de rodilla hacía 3 temporadas.

Su espectacular cita mundialista le puso en el pedestal del planeta fútbol, y el Real Madrid no se iba a perder la fiesta. El proyecto de Florentino Pérez necesitaba de un delantero mortífero, y el de Rio de Janeiro era la elección perfecta. A falta de pocos minutos para cerrar el mercado, Ronaldo aterrizaba en la nave blanca a cambio de 45 millones de euros depositados en el Inter de Milán. Llegaba así la tercera joya de la corona, que presagiaba la cúspide del equipo blanco.

Fuente: CNN

Ronaldo metió 23 de sus 30 goles aquel año en competición doméstica, y lo impulsaron para ser máximo goleador y conseguir ganar otra vez la Liga, como consiguieron en 2001. Pese haber conseguido también la copa Intercontinental en Tokyo a finales del 2002, la temporada supuso un punto de inflexión negativo en el equipo.

La Champions, el gran estandarte blanco, volvía a naufragar en los mares del éxito. Pese haber completado una buena primera fase y conseguir derrotar al todopoderoso Manchester United en cuartos con un bíblico Ronaldo, cayeron con estrépito contra la Juventus, y provocó un seísmo en el club que se llevó por delante a Vicente del Bosque y Fernando Hierro, entre otros. Florentino comprendía que tenía que renovar algunos puestos y fichar a otra súper estrella.

Temporada 2003/04: Fenómeno Beckham y un marzo negro

Una vez más, llegaba el verano futbolístico y muchos cambios en la nave madridista. Como ya era costumbre, el Real Madrid reforzaba la plantilla cada temporada estival con un fichaje meteórico, y tras las salidas de Fernando Hierro y la destitución de Vicente del Bosque, llegaba el jugador márquetin por excelencia: David Beckham.

A cambio de 36 millones llegaba el talentoso centrocampista inglés y con él una expectación desmesurada, que asentaba definitivamente el megalómano proyecto galáctico de Florentino. El equipo ya contaba con los Figo, Raúl, Casillas, Beckham, Zidane y Ronaldo, y esa temporada aspiraban a absolutamente todo.

Beckham was "shocked and devastated" by sale to Real ...
Fuente: As

Ahora dirigidos por Carlos Queiroz, el conjunto blanco fue una apisonadora sus primeros meses; la piedad no se encontraba en su diccionario y sumaron victoria tras victoria para confirmar su postura de potencial campeón a todo. Sus estrellas brillaban, pero había un problema real que a la postre sería decisivo: los suplentes.

La enorme carga de minutos de sus súper estrellas, algunas de ellas ya en su treintena, acabaron haciéndose patentes en el decisivo mes de marzo, donde pasaron de poder tenerlo todo a no tener nada.

La historia del Sevilla-Real Madrid copero, con los ...
Fuente: ABC

Su primer tropiezo llegó en la final de la Copa del Rey, donde perdieron ante el Zaragoza pese haberse adelantado en el marcador con solvencia. El segundo, llegó en Champions. Pese haber ganado en la ida de cuartos de final con tres goles de ventaja ante el Mónaco en el Bernabéu, todo se deshizo en la vuelta pese meter un gol allí, y acabaron eliminados a manos del exmadridista Morientes, que hizo una eliminatoria memorable.

Y para más inri perdieron una Liga muy favorable, en la que se encontraban a ocho puntos del Valencia. Los Galácticos se quedaron sin títulos y completaban así un año nefasto y con un proyecto en la cuerda floja. Ante eso, Florentino volvió a confiar en su fórmula, pero ya nada volvería a ser igual.

Temporadas 2004/05 y 2005/06: Fin de «Los Galácticos»

El Real Madrid, lejos de mejorar los siguientes años, se hundió en una espiral de confusión, mala administración y negatividad. De 2004 a 2006 se vivieron tiempos turbulentos en Madrid, coincidentes con el resurgimiento del Barça.

En esos dos años los de Chamartín no ganó títulos importantes, y los fichajes del equipo, como Robinho, Michael Owen o Walter Samuel, no carburaban. También mermó la falta de un proyecto, que se limitaba al talento de sus estrellas, y se pudo ver en la gran sucesión de entrenadores.

Durante dos temporadas los Camacho, García Remón, Vanderley Luxemburgo y López Caro intentaron sin éxito dirigir una nave que inevitablemente se dirigía al abismo.

La marcha de Figo en 2005 y la retirada de Zidane en 2006, junto a la dimisión de Florentino ese mismo año, sellaron el final de una era que podía haber sido mucho más. Llegaba así el fin de una de las dinastías más populares de la memoria futbolística, que levanta admiración y una pregunta que retumba hoy día: ¿Hasta dónde podían haber llegado «Los Galácticos»?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here