El fútbol del siglo XX tuvo cosas que ahora mismo ya solo están en el recuerdo, uno de estas son las vallas que estaban para separar al público del rectángulo de juego

Durante muchos años las vallas en los campos de fútbol han servido para contener a los aficionados de posibles invasiones que puedan servir para linchar al equipo rival o al árbitro. Y esto precisamente fue lo que conllevó a la federación española a obligar la colocación de dichas vallas

La invasión que lo cambió todo

El 6 de febrero del 1977, en un BarcelonaMálaga, mediada la segunda parte, Johan Neeskens marcó el 2-1 que rompería el 1-1. Poco después un espectador entró al césped con una muleta a un cuarto de hora del final estalló todo. Esto provocó que la multitud lo siguiese, con afán de protagonismo.

En cuatro minutos, Melero Guaza, el colegiado del encuentro, no señaló un claro penalti a Cruyff, anuló un gol por fuera de juego al holandés y pasó por alto otro penalti por manos de un defensa del conjunto malagueño. 

En ese momento, con el público ya encendido, Johan acudió a protestar una acción y se ganó la tarjeta amarilla, que en un instante degeneró en expulsión. Esto finalmente hizo que el aficionado saltase al campo, y con todo un séquito culé a sus espaldas, fueron a por el árbitro.

Linchan y se defienden

Hubo algunos que incluso, días u horas más tarde se alabasen a sí mismos con frases como: “Le cacé bien, yo le di el puñetazo mejor colocado. Sentí un relajamiento inmenso”. Aunque como este muchos fueron detenidos instantes después del altercado.

Se cree que a parte de lo fútbolistico, parte del hecho fue provocado más bien por temas políticos. Los agresores de Melero Guaza no fueron jóvenes ultras, sino más bien aficionados de mediana edad. Incluso argumentaron su acción con fines de justicia social por su cuenta.

Esa misma temporada sucedieron dos actos similares a este, que hartaron profundamente a la Real Federación de Fútbol. Y al día siguiente de uno de estos encuentros, emitieron una nota, donde se ordenaba la instalación de vallas o fosos o cualquier elemento de separación entre sus campos de juego y el lugar destinado al público.

Una temporada antes, el colegiado austriaco Erich Linemayr fue golpeado como el partido del Barcelona. Esto ocurrió en el encuentro de Copa de Europa que enfrentó al Real Madrid y al Bayern de Múnich en marzo de 1976. Una temporada antes, la UEFA estudió la idea de imponer estas medidas.

La Tragedia de Heysel

Aunque las vallas no fueron más que, en algunos casos, un grave problema. El 1985 en la final de la antigua Copa de Europa, en Heysel, Bélgica,ocurrió algo que cambiaría las normas de fútbol

Fuente: Panenka (web)

El partido enfrentaba al Liverpool contra la Juve. En una jugada en particular, los aficionados ‘locales’ empezaron a tirar objetos y se abalanzaron sobre los aficionados de la Juventus, provocando un avalancha donde se llevaría la vida de casi 40 aficionados

Esto causó que todas las vallas tuvieran una salida de emergencia y la eliminación de las gradas sin asientos. Todo esto hasta que progresivamente, se fueran eliminando estas rejas que tanto han dado, pero que tanto han quitado.

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