El Barça vuelve a caer estrepitosamente en un partido clave de Champions contra un equipo grande, y ya van varios años consecutivos que le ocurre lo mismo

Los culés van de debacle en debacle y cada temporada es la misma historia en Champions. Repasamos los antecedentes y explicamos los motivos y buscamos culpables de la derrota contra el PSG, el último de los batacazos del Barça.

Roma, Anfield y Lisboa: venían avisados

Todo esto empezó en el Olímpico de Roma, el Barça llegaba después de una cómoda victoria en el Camp Nou por 4 goles a 1. El partido empezaba titubeante y la cosa se empezaba a complicar, el miedo entraba en el cuerpo de los azulgranas. Hasta que llegó Manolas y echó al FCBarcelona de la Champions League 2017-18. Ese año fue duro, pero nadie sabía que lo que estaba por venir iba a ser mucho peor.

Después vino el batacazo de Anfield. Ese día el Barça se presentaba al estadio de ‘Los Reds’ con una ventaja considerable, un 3-0. El partido ya empezaría de la peor forma con el gol de Origi y poco a poco al equipo de Valverde se le iría escapando el control del encuentro. Wijnaldum y Origi con un doblete para ambos sellarían el 4-0 final.

Ese día el bochorno fue esperpéntico. El equipo dio una imagen deplorable, y para colmo hubo uno de los goles que será siempre recordado como la mayor humillación. Un gol después de un saque de córner en el que todos los jugadores del Barça estaban en babia y Origi remató prácticamente a placer dentro del área. Antes del partido de vuelta la mayoría de culés se veían en la final del Metropolitano que acabó ganando el propio Liverpool.

Fuente: UEFA

Y ya en el año pasado, el que ya todos conocemos, el 8-2 del Bayern campeón de los seis títulos. Nada más allá de lo que se podía esperar, una derrota, teniendo en cuenta que los bávaros llegaban a ese partido como un auténtico avión, en un estado físico y de confianza pletóricos. Ese día fue más por el cómo se perdió que no por la derrota en sí. Desde el 4-2 el equipo bajó los brazos y decidió tirar el partido y dejar una imagen penosa y nefasta. Dando a entender la necesidad de un “cambio de ciclo”.

Fuente: UEFA

Los cambios llegaron, Bartomeu (quién dimitió a principios de esta nueva campaña) echó a diversos jugadores que en esa temporada no habían rendido y que la gran mayoría de ellos ya no estaban a su mejor nivel. Regaló a Suárez y Rakitic y vendió, entre los más importantes a Semedo, Arturo Vidal y Arthur. Por consecuencia, hubo fichajes, aunque no con ese dinero porqué tampoco se recaudó demasiado. La gestión de estos fue un desastre. Llegaron Dest, Pjanic, Coutinho (que volvía de cesión), Trincao y Pedri. Este último, podríamos decir que es el único de todos ellos que ha rendido hasta el momento y con tan solo 18 años, la está rompiendo con la zamarra azulgrana.

Nueva temporada: lavado de cara

La llegada de Koeman al Barça era esperanzadora. Pues el técnico holandés transmitió desde primer momento mucha confianza y ganas de cambiar el rumbo del equipo. Pero algo importante, con la continuidad de Messi en el aire, que finalmente se quedó. Hasta finales de 2020 el equipo fue muy irregular, sobretodo en liga.

En el inicio de este 2021, el equipo se había mostrado mucho más sólido y parecía estar preparado para afrontar el mayor reto hasta el momento del equipo. El partido de Champions contra el PSG en la eliminatoria de Octavos de Final. Los de Koeman llegaban en racha y con confianza para desempeñar un buen papel, sobretodo en este partido de ida que se jugaba en casa.

Pero la cosa no fue como todos esperaban. Y los fantasmas volvieron a aparecer. Aunque el partido parecía que empezaba favorable para los blaugranas, cuando Messi anotaba un penal provocado por De Jong. Pocos minutos después llegaría la reacción de los franceses, pues Kylian Mbappé empataría el encuentro. El partido llegaría en empate al descanso, pero las sensaciones en ese momento ya no eran demasiado buenas. En la segunda parte llegarían los dos goles restantes de Mbappé (que anotó un hat-trick) y uno de Kean, y cerrarían el 4-1 final.

Fuente: FC Barcelona

El Barça jugó realmente mal el partido y mereció perder, pero tuvo opciones reales en el partido. Dembélé tuvo el 2-0 justo antes de que los parisinos empataran el partido (algo que recordó a ese uno contra uno que falló también el francés en el partido contra el Liverpool que hubiera supuesto el 4-0). El gol del extremo galo contra el PSG podría haber cambiado mucho el devenir del encuentro, pero esto ahora ya son especulaciones. Lo que está más que claro es que el equipo de Koeman no compitió el partido como debía y que ya es algo habitual de este equipo en los partidos importantes de Champions.

Posibles culpables de la derrota del Barça

Entre los posibles responsables de la derrota se encuentran tres nombres propios. El primero el de Koeman, el segundo el de Bartomeu y el tercero el de la plantilla en general.

Koeman señalado por su mal planteamiento del partido. El holandés fue muy superado por Pochettino, quien le dio un repaso táctico. El Barça en ningún momento tuvo el control del partido y, es más, en muchos tramos del partido era el PSG quien tenía la iniciativa y tenía más balón. En defensa el equipo no se mostró sólido y en el balón parado, como ya viene siendo habitual, demostrando unas carencias importantes.

Fuente: FC Barcelona

Bartomeu por su mala gestión no solo de la plantilla, que eso ya está por descontado, sino por una mala gestión económica que está repercutiendo al club en todos los aspectos. Tras la moción de censura decidió dimitir y dejó el club colgando de un hilo, algo que se le echará en cara siempre. Regaló a Suárez que ahora está cerca de arrebatar la liga al Barça y una de las pocas cosas que hizo bien fue el fichaje de Pedri, que ahora está despuntando. Por lo demás, un auténtico desastre.

La plantilla se muestra muy débil en partidos importantes. En los partidos previos, el equipo demuestra con sus actuaciones que se puede confiar en ellos y la afición se ilusiona. Pero al final siempre es lo mismo. Cuando las cosas se ponen cuesta arriba, nadie se echa el equipo a la espalda para intentar revertir la situación. Y eso hace que vuelvan los fantasmas, y otros jugadores que aún no lo habían vivido, se contagian de ello.

Otro tema respeto a la plantilla es el nivel que tiene este. Hay que tener en cuenta que esto, evidentemente, va relacionado con la gestión deportiva del presidente que hemos comentado anteriormente. Se ha cuestionado mucho, en estos días posteriores al partido, si realmente esta plantilla estaba capacitada para afrontar partidos de este calibre. Pero es algo que hasta el momento no se había puesto en duda, pero realmente tiene sentido.

Fuente: FC Barcelona

Después de Lisboa la intención era hacer una revolución. Esa revolución fue echar a 3 jugadores, pero el problema realmente es que 8 de los 11 eran los mismos, y así, es bastante complicado darle un giro al equipo. Por mucho que eches a algún peso pesado, por mucho que cambies de entrenador y por mucho que cambies de presidente. Al final si juegan los mismos, la cosa no va a cambiar.

En conclusión, hay muchos culpables y muchos motivos por los cuales el Barça cayó ante el PSG. Tanto el planteamiento táctico de Koeman, como la gestión de Bartomeu como la actitud y nivel de la plantilla son factores que no ayudan para nada a los blaugranas a afrontar este tipo de partidos, y en situaciones como las que se encuentra el club actualmente, aún menos.

Pero ahora ya queda menos para las elecciones, para que las cosas cambien, llegue un nuevo presidente al mando y ponga las cosas claras. Con su proyecto deportivo trabajado y su reestructuración económica para salvar al club de la quiebra. Este equipo lo que necesita es estabilidad y un proyecto sólido para ir creciendo y progresivamente llegar a poder ser lo que era antes, un equipo campeón.

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