El equipo de Francisco lleva buscando una regularidad que no llega ya desde principio de temporada

Lo busco y no lo encuentro. Eso debe pensar Francisco esta temporada con el Girona. Esa mínima regularidad tan necesaria para entrar a los playoffs de la Segunda División, es algo que se le está complicando a staff y plantilla del equipo catalán en la presente campaña.

Si bien es cierto que las lesiones no le están dejando un camino fácil en esta Liga al Girona, aún no han logrado establecerse en posiciones de playoff, a pesar de mantenerse cerca de él desde hace ya unas cuantas jornadas. Las bajas de Stuani o Juanpe, piezas capitales en el esquema de Francisco durante el último tramo de la 19/20, han mermado a un equipo que frecuentemente se ve endeble en defensa y poco acertado en ataque.

Con la vuelta del central canario tras varios meses de lesión, se abre una nueva posibilidad, que puede que muchos vean con buenos ojos. ¿Podría ser un cambio de sistema la solución a todos los problemas del Girona?

Planteamos un 3-4-2-1

Para ello debemos analizar todas las líneas y que perfil manejan los jugadores de cada una de ellas. La portería, como es obvio, no se movería. Juan Carlos, intocable. En la línea de tres centrales tendríamos a un trío de gala (Santi Bueno, Juanpe y Bernardo), pero en caso de baja de alguno de ellos, no habría ningún recambio fiable, pues Ramalho se fue a Osasuna.

En los carriles laterales se contaría con Franquesa, Aday, Antonio Luna, Yan Couto, Calavera o incluso Valery Fernández. Todos de un perfil más atacante que defensivo, aunque con los centrales que estarían colocados sobre el campo, esas carencias se podrían solucionar, ciertamente.

En cuanto al centro del campo, no tendría porque haber problemas. Jugadores como Monchu, Cristóforo, Kebé, Terrats o Gumbau formarían un centro del campo con piezas de sobra para completar el doble pivote. Aun así, como centrocampista más de perfil destructor solo se contaría con la figura del Sebastián Cristóforo o en parte Kebé.

Para la pareja de doble mediaspuntas se contaría con Samu Sáiz, como principal enganche entre el centro del campo y la delantera. Otra figura que le acompañase podría ser la de Mamadou Sylla, Bárcenas o Pablo Moreno, ya que han demostrado la gran movilidad que poseen estos jugadores en la parcela ofensiva. Y para terminar, ‘el killer’ Stuani, obviamente, sería la figura para el gol, con Nahuel Bustos o Pau Víctor como recambio.

Este cambio en la formación podría solucionar las carencias defensivas con las que a veces sufre el equipo, gracias a la implantación de un tercer central de nivel como es Juanpe. Además, en ataque, contaría con tres piezas importantes, o cinco, sumando las situaciones en las que los carrileros lleguen al ataque con peligro. Lo que está claro es que el Girona necesita un cambio si se quiere acercar a las posiciones de playoff. Para ello, esto podría ser una opción válida.

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