Cumpliendo su tercera etapa al frente del Baskonia, con 3 ligas ACB, 3 Copas y una Supercopa, Ivanovic es el técnico con mas éxitos en Vitoria

Las navidades de 2019 llegaron con regalos extra para los seguidores baskonistas. Después de un mal comienzo de la temporada 19/20, el club decidió cesar a Perasovic, y traer de vuelta a Dusko Ivanovic. Un ansiado regreso, de un técnico con el que hasta entonces habían conseguido ganar dos ligas, tres copas y una supercopa.

Tras aterrizar por primera vez en Vitoria en la temporada 2000-01 y disputar 5 temporadas alzándose con una liga y dos Copas del Rey, volvió en la 2008-09 para lograr otra liga, otra copa y una supercopa. Tras su marcha en 2012, parecía que su carrera al frente del Baskonia había terminado. Sin embargo, en 2019 acudió al rescate de la mala situación del equipo para lograr su tercera liga al frente del club vitoriano.

Todo comenzó en el 2000

Nadie imaginaba que el nuevo siglo comenzaría tan bien en el conjunto baskonista. Un año antes, en el 99, el seleccionador argentino Julio Cesar Lamas llegó en noviembre, para sustituir a Salva Maldonado después de su corta etapa. El tiempo del mismo en el conjunto de la capital vasca tampoco sería demasiado extenso. A pesar de llegar a semifinales de la ACB y clasificarse para la Euroliga, la eliminación en la primera ronda de la Copa ante el Estudiantes y la derrota también en cuartos de la Recopa de Europa, trajeron su cese.

En ese preciso momento fue cuando apareció Ivanovic por la puerta del aquel entonces Araba Arena. Con la creación de la nueva Euroliga, el equipo baskonista, debía dar una buena imagen para expandirse en Europa. En vistas al crecimiento del club, Dusko Ivanovic fue el elegido para liderar el proyecto. El montenegrino, llegaba de ganar la liga de Francia, Copa y Copa Korac con el CSP Limoges la anterior campaña y parecía la pieza perfecta para el banquillo.

Fuente: gigantes

Sin tiempo de aterrizar, no tardo demasiado en implementar sus métodos. Una exigencia, intensidad, perseverancia y disciplina que le han acompañado en todos sus éxitos como jugador y técnico. Un estilo marcado, que ya el primer año cerca le dejó de lograr su primer título con el aquel entonces TAU Baskonia. Con una plantilla totalmente renovada, que solo mantenía a Elmer Bennett, Fabri Oberto y Lauren Foirest, pero con nombres que a posteriori han hecho historia en el equipo blaugrana. Jugadores como Scola, Vidal o Nocioni, llevaron al equipo a la final en el primer año de la nueva Euroliga, y también a las semifinales de la ACB.

No tardaron en llegar los primeros éxitos

A pesar de no haber logrado ningún título en su primer campaña, la mejoría del equipo era notable, y con la retención de las estrellas de aquel curso, comenzaría una temporada 2001/02 de ensueño. En marzo, Ivanovic tuvo el primer gran examen de su segunda campaña. La Copa del Rey se disputaba ante su público en Vitoria, con toda la presión que eso suponía. No obstante, la presión se convirtió en motivación, y superaron a Joventut, Unicaja y Barça para lograr la tercera copa del club y la primera de la era Ivanovic.

Sin embargo, este no sería el único logro del club esa temporada. Tras quedar cuartos con un balance de 24-10 en temporada regular, no tuvo rival en el play-off. Primero se deshizo del Valencia por 3-1, y lo propio hizo con el Barça en semifinales. Mejorando aun mas sus registros, los de Ivanovic pasaron por encima del Unicaja, con un contundente 3-0, y un gran Elmer Bennett que se proclamó MVP de la final. Un título con el que comenzó a hacer historia Ivanovic, al lograr la primera liga de la entidad.

Fuente: baskonistas.com

Altibajos que trajeron una nueva Copa del Rey

Lejos de conformarse con tal hito, el balcánico, siguió con su idea. Con la defensa como seña de identidad, el Baskonia dominaba los tableros como nadie. Un juego de contraataque y sobre todo efectivo y constante que dejó a toda Europa boquiabierta desde la llegada de Ivanovic.

En su tercer año como técnico, solo pudo llegar a la final de la Copa del Rey, en la que el Barça se tomó la revancha de la temporada anterior. A pesar de esa mediocre temporada, la confianza de Querejeta en el técnico era total, y así se lo demostró al año siguiente Dusko. Un nuevo título llegaría a las vitrinas baskonistas de la mano de la Copa del Rey en 2004. La competición fetiche de los alaveses volvía a dar sus frutos, con una victoria en la final ante el Joventut. En ACB, no correría la misma suerte, ya que cayeron en semifinales por 3-2 ante el Estudiantes.

Fuente: baskonia.com

Un final demasiado cruel

Tras ese nuevo éxito, llegaría la última temporada de Ivanovic. Europa era la cuenta pendiente del equipo. En ello llevaban años, y en 2005 tuvieron su gran oportunidad. Tras estar a punto de quedarse fuera en la fase de grupos, y también en el top-16, todo cambió en la fase final. Una espectacular plantilla en la que, Scola, Prigioni, Calderón o Splitter hacían lo que querían, volvieron a maravillar a toda Europa. Sin embargo, en ese camino a la gloria, apareció Maccabi en la final para poner punto y final al sueño Europeo.

Tras la derrota en Euroliga, apareció la final de la ACB para ahondar mas si cabe en la herida. Tras ganar la fase regular y mantener un camino casi impoluto en los play-off, el Madrid apareció para terminar con la etapa de Ivanovic al frente del Baskonia. Un triple en los últimos segundos de Alberto Herreros en el quinto partido, dejó sin título al Baskonia. Tras esa dolorosa derrota, Ivanovic hizo las maletas rumbo al Barça.

No hay mejor lugar que Vitoria para Ivanovic

Tras tres años en el Barça, en los que se había cuestionado su figura, el montenegrino, decidió volver a la que podría llamar su casa. Sustituyendo a Neven Spahija que había logrado ganar la liga en 2008, Ivanovic, fue capaz de seguir con el éxito baskonista. Ese mismo año, con todavía jugadores de su anterior etapa y nuevas estrellas como Teletovic, Rakocevic, San Emeterio o Mickeal, logró llevarse la Supercopa, y su tercera Copa al frente del Baskonia. No contento con eso, también volvió a llevar a su equipo a una final de ACB. No obstante, el Barça fue muy superior al conjunto del Buesa Arena sin dejar opciones de victoria al Baskonia.

La exitosa carrera de Ivanovic al frente del Baskonia, no parecía tener fin. Y es que en la 2009/2010, volvió a alzarse con la ACB. La segunda que lograba al frente de los gasteiztarras. A pesar de perder a Prigioni, llegaron a la entidad Pau Ribas y Marcelinho Huertas, para olvidar de inmediato al argentino. De nuevo con una gran plantilla, y fieles al espíritu Ivanovic, el Baskonia se impuso al Madrid en semifinales, y aplastó al Barça con un contundente 3-0 en la final. Dusko seguía haciendo historia en el club, sin ningún límite.

Sin embargo, las dos siguientes temporadas, ese juego deslumbrante y que pasaba por encima del rival, no aparecieron en el Buesa Arena. El Barça se convirtió en el gran verdugo, con dos eliminaciones consecutivas en semifinales de copa, y otra en semifinales de liga.

En Europa tampoco fueron sus mejores años. Primero en la 2009-2010 con la eliminación por parte del Maccabi en cuartos y al año siguiente, sin pasar de fase de grupos. Un 2012 en blanco y con malos resultados, que acabaron con la segunda etapa de Ivanovic al frente del Baskonia. Una dolorosa despedida para todo aficionado y aficionada baskonista, que parecía poner punto y final a sus años en Vitoria.

Al rescate en un último favor

La esperanza nunca se pierde, e intacta ha estado esta en Vitoria. Tras el cese en 2019 de Perasovic, seguramente nadie tendría en su cabeza el nombre de Ivanovic. Pero cuando se anunció su retorno en navidades, un rayo de esperanza volvió a iluminar el Buesa Arena en un año que parecía irremediable. Decimoterceros en Euroliga con 9 derrotas y 6 triunfos y sextos en ACB con 7 derrotas y 6 victorias, ponían la temporada, totalmente cuesta arriba.

Fuente: baskonia.com

La temporada, ya había comenzado mal, cuando en el partido inaugural, Jayson Granger, se rompió el tendón de Aquiles. Una lesión que se sumó a la de Vildoza, por problemas en su hombro derecho y a otra de larga duración como la de Garino, que se rompió los ligamentos de su rodilla derecha. Perdidas esenciales que lastraron mucho al equipo, hasta llegar a quedarse fuera de la Copa.

Con Ivanovic nada muere

No obstante, en la segunda vuelta, las tornas cambiaron, y la llegada de Zoran Dragic, revitalizó al equipo. En poco tiempo Ivanovic, volvió a dejar destellos de sus anteriores etapas, y no tardó en transmitir a la plantilla lo que buscaba. Con su espíritu de nuevo sobre la cancha, los azulgranas lograron alzarse hasta la octava plaza para acabar con 12 victorias y 11 derrotas antes de que se suspendiese el campeonato por la pandemia.

Meses de parón que le vinieron de perlas a Ivanovic, que ya anunció en la antesala de la Fase Excepcional, a lo que iba su equipo: «Todo el trabajo que hemos hecho en cuarentena y el que estamos haciendo es para ganar la ACB». Dicho y hecho; el espíritu Ivanovic, salió a relucir en la Fonteta, con un juego que a penas se había visto aquella temporada en el club baskonista.

Una fase excepcionalmente buena

Con Shengelia a la cabeza, la vuelta de Vildoza y Granger, las apariciones de Henry, o los buenos partidos de Shields, clasificaron al Baskonia en una agónica prórroga en el cuarto partido de la fase frente a Unicaja. No sería la última vez que sufrirían en esta fase. En las semifinales, el Valencia llegó a tener la victoria en sus manos con un triple en el último segundo.

Fuente: ACB.com

En la final, volvería a aparecer el Barça, gran verdugo del Montenegrino. Pero Ivanovic, no había llegado a Vitoria para perder, y así se demostró en la final. Un partido realmente duro, errático y difícil para los dos equipos, que acabó llevándose el Baskonia, contra todo pronóstico con una gran jugada final, anotada por el MVP Vildoza. El tercer título de Dusko en el Baskonia, llegó quizá en su peor temporada, pero en la que al fin y al cabo volvió a demostrar su gran conexión con la ciudad y el equipo.

Aquí no termina todo

La ambición del balcánico no termina aquí. A pesar de mantener una trayectoria exitosa en el Baskonia, la Euroliga se le resiste. Una siempre complicada competición, que se ha quedado a las puertas de ganarla en dos ocasiones. Está temporada, está a dos victorias del play-off. Y aunque parezca difícil, en peor situación estaba el año pasado y acabó ganando la liga. Precisamente en ACB es donde llevan mejor camino, y en tercera posición se erige de nuevo como aspirante a revalidar el título.

Sea como sea, la dupla Ivanovic-Baskonia, siempre será sinónimo de victoria. Sinónimo de esperanza para la hinchada baskonista y sinónimo de peligro para el resto. Parece que está puede ser su última etapa en Vitoria, pero nadie sabe cuando llegará a su fin. Mientras las alegrías se mantengan, nadie dudará de su continuidad. Con mas de 450 partidos disputados hasta la fecha, y un ratio de victorias del 70%, siempre será recordado en el Buesa como leyenda indiscutible de este histórico club de la ACB.

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