El ex jugador madridista no está disfrutando de las oportunidades esperadas en el conjunto hispalense

En el mercado de 2020, un mercado complicado por la pandemia del Covid-19, los equipos apenas tenían margen para moverse y fichar a su antojo. Pero si hay un club que sabe encontrar las mejores ofertas, ese el Sevilla FC.

Con Monchi al mando, la dirección deportiva del Sevilla tenía los ojos puestos en Óscar Rodríguez. El jugador era propiedad del Real Madrid, pero deslumbraba a propios y ajenos en su andadura en el Leganés en calidad de cedido. Su buen golpeo de balón y su desparpajo eran temidos por los rivales, y no era para menos. Su diestra es capaz de poner unos centros descomunales, dar pases entre líneas cargados de peligro, o incluso de marcar golazos de libre directo; una especialidad que aún le hacía brillar más con luz propia en una temporada floja del conjunto pepinero.

El centrocampista, en aquella temporada 2019-2020, llegó a participar en 32 partidos entre Liga y Copa del Rey (2.044′), logrando anotar nueve goles y dando dos asistencias a sus compañeros. Con excelentes actuaciones, como ante Celta y Villarreal (en ambos compromisos marcó un doblete), entre otros, intentó la salvación de un equipo que finalmente acabó descendiendo a Segunda División a final del curso.

El Sevilla no estaba dispuesto a que un jugador de la categoría de Óscar regresase al Real Madrid y apenas tuviera oportunidades. Por lo que negociaron con el conjunto blanco para incorporarlo a sus filas y aportar un poco más de calidad al centro del campo hispalense. Con gran proyección por delante, el joven llegó como muchísima ilusión a un equipo que, por proyecto, pelea por todos los títulos.

Pero, contra todo pronóstico, Óscar no está teniendo todo el protagonismo que se esperaba a las órdenes de Lopetegui. El centrocampista da argumentos para pedir más minutos, como con sus goles en las dos primeras rondas de Copa del Rey. El chicharro ante el Linares fue un libre directo perfecto. Frente al Ciudad de Lucena, en el estreno de los de Nervión en la competición, tiró de inteligencia y buena lectura del juego para anotar tras una jugada exquisita.

Fuente: sport.es

También ha dado dos asistencias en Champions, pero su influencia en el césped no está siendo suficiente para ganarse la confianza de un Lopetegui que acostumbra a sacarle desde el banquillo (711′ en 20 partidos). El técnico aprovecha su explosividad como revulsivo, privándole por el momento de ser importante en el centro del campo sevillista.

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