Los blancos han encontrado el camino para disputar hasta el final las últimas dos bazas que le quedan esta temporada

El Real Madrid ha comenzado a carburar… en marzo. Por fin parece que el conjunto dirigido por Zinedine Zidane ha dado con la tecla del éxito y se siente más vivo que nunca a pesar de la diferencia con el líder. Terceros en Liga, a dos del Barcelona y seis del Atlético, todavía tienen mucho que decir y disputar. Han llegado con retraso, con la Copa tirada desde principios del nuevo año y con un estropicio en Supercopa. Pero nunca es tarde si la dicha es buena. 

La competición doméstica se ve cada vez más, a pesar de las diferencias. Que el vecino y líder esté a dos victorias de distancia es poco relevante ahora mismo para un vestuario crecido. La plantilla tiene los ánimos por las nubes después de los últimos acontecimientos. La contundencia ante Atalanta, los continuos golpes a LaLiga, un pletórico Benzema… El cúmulo de estos y muchos otros factores están haciendo que el Real Madrid crea que incluso el doblete es posible, pero siempre con los pies en la tierra a sabiendas de que no hay nada ganado todavía. Es el lema de Zidane y una gran verdad. 

Pero es que en Champions League las cosas se han puesto muy de cara. El sorteo del pasado viernes sonrió a los blancos, que aunque fueron emparejados con el Liverpool, evitaron a los ‘cocos’ y el lado oscuro de la fase final. Los ‘reds’ viven a la baja los últimos meses, con una plaga estremecedora de lesiones en el núcleo duro. Ya no son lo que eran. Y por si fuera poco, evitaron al Manchester City de las 20 victorias seguidas, al Bayern campeón del sextete, al PSG de un Mbappé engrandecido y al Borussia de un Haaland que cada día ve puerta con una mayor facilidad. Porto o Chelsea serían los rivales del Madrid si avanza en Europa. 

La enfermería abre sus puertas de salida

Una de las mejores noticias para los merengues, y que sin duda es una de las razones del subidón sufrido a partir de febrero, es la recuperación de efectivos. Algunos pilares como Sergio Ramos y Benzema tuvieron que parar por molestias (especialmente el camero) y el equipo se resintió sobre todo en la parcela ofensiva. Para cubrir al sevillano ya estuvo un magnífico Nacho Fernández, aunque al galo fue más complicado suplirlo. Otros como Fede Valverde y Rodrygo Goes también han regresado con fuerza para dar soluciones a Zidane. 

Pero si algo se puede destacar como clave en este Real Madrid, es el estado de forma de los pilares. Kroos y Modric recuerdan al centro del campo que construyó la gloria delas 3 Champions consecutivas. La defensa ha recuperado la solidez y el compromiso, y Karim Benzema se ha disfrazado de ‘killer’ mundial. Los pesos pesados han dado otro paso al frente, y se han decidido a demostrar que este ciclo madridista no ha dicho su última palabra.

Preparados para la batalla

Y este espléndido momento de forma ha llegado a tiempo para afrontar el tramo más difícil de la temporada. Abril será el mes que dicte si los blancos pueden optar o no a volver a abrir las vitrinas del Santiago Bernabéu. Serán 30 días agitados, con cinco partidos de Liga y dos citas (por lo menos) en Champions de por medio. No habrá descanso para un Real Madrid que entre el 6 y el 14 de abril se jugará la vida. Liverpool y FC Barcelona pondrán en jaque la temporada madridista. Los ingleses disputarán a ida y vuelta un puesto entre los 4 mejores clubes del continente, mientras que los culés tendrán la oportunidad de dejar atrás casi definitivamente a uno de sus rivales por el trono liguero el 10 de abril. En uno de los ‘Clásicos’ con más en juego de la década, los actuales campeones tendrán sus manos mantenerse en la lucha por alcanzar la cabeza y revalidar el título. No será tarea fácil, pero jugando así, el Madrid sí que puede.

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