El futbolista de 18 años, que se lesionó en noviembre del menisco, está teniendo problemas con la rodilla y todavía está lejos de volver

A pesar de que Anssumane Fati ya lleva más de 4 meses lesionado, está todavía lejos de volver. El menisco de la rodilla izquierda, la articulación que tiene dolida, le está dando más problemas de los esperados a priori. Su pronóstico de baja era de 4 a 5 meses, pero en ese tiempo ya ha sido operado dos veces, ambas sin éxito.

Si se somete a una tercera intervención, que es lo que apunta Catalunya Radio, se perdería toda la temporada, incluidos los Juegos Olímpicos y la Eurocopa de este verano. Un palo muy gordo para un jugador que tenía unas ganas locas de volver a jugar.

El gran Ansu

El Barça y Ansu Fati, Ansu y el Barça, esta era una sociedad que empezaba a adquirir la aureola de vínculo fraternal, inquebrantable, indestructible. Amor a primera vista. Todo marchaba bien en Can Barça con la aparición del chico de Guinea Bissau, que asombraba en la Masía y que debutó con tan sólo 16 años en el primer equipo en un Barcelona – Real Betis, con Valverde como entrenador y antes del Covid-19.

Su primera temporada en el equipo culé le sirvió como escaparate para darse a conocer en el mundo entero gracias a sus actuaciones y para encandilar a la afición del equipo catalán. En los primeros meses de la campaña 2019-2020, acaparó muchas portadas de los principales medios deportivos del país, por su precocidad y sobre todo, por sus condiciones, a pesar de ser sólo un crío. La cerró con 32 partidos y 8 goles, una marca inédita en el Barça.

En este segundo ejercicio, había empezado incluso mejor que el anterior, tenía que ser el de su consolidación. Estaba lanzadísimo y dispuesto a aceptar el rol de nueve, la posición que más coja quedaba tras la dramática marcha del Luis Suárez al Atlético de Madrid este verano. Su liderazgo y sus grandes actuaciones le valieron su primera convocatoria con la Roja con tan solo 17 años. Marcó en su debut frente a Ucrania.

Así pues, todo iba increíblemente bien para el bisauguineano, hasta que un fatídico 7 de noviembre de 2020, su meteórica progresión se vio abruptamente interrumpida por culpa de la lesión más temida por parte de cualquier futbolista: rotura del menisco interno de la rodilla, en su caso, de la izquierda. Todo un percance para un jugador al que le dio tiempo a disputar 10 partidos y marcar 5 goles. Para una lesión así, nadie está acostumbrado y menos alguien que acababa de cumplir los 18.

La guerra que le está dando la rodilla

El período de baja estimado para una lesión de este calado es de 4 a 5 meses. Suelen ser tres de cicatrización y uno de trabajo de campo para recibir el alta, lo que significa que ya debería haber regresado. No obstante no ha sido así por varios factores. La primera operación corrió a cargo del prestigioso cirujano Ramón Cugat– muy habituado a tratar a futbolistas del conjunto barcelonés- y todo parecía seguir un cauce normal, pero la rehabilitación ha ido de mal en peor.

Ya después de la operación, tuvo que estar más días de los previstos ingresado en el Hospital Quirón de Barcelona, además, tras abandonar el centro, la rodilla no le dejaba en paz, se le inflaba de manera constante y por ende no le dejaba empezar el correspondiente trabajo de rehabilitación. Lejos de solucionarse, la situación fue agravándose hasta el punto de que a principios de enero, tuvo que volver a pasar por el quirófano para ser tratado por segunda vez. Lo cual se maquilló por parte del club, diciendo que estaba siendo sometido a una «terapia regenerativa».

Y aunque pueda parecer mentira, esta segunda intervención, tampoco resultó fructífera. Para más inri, según el periódico deportivo AS, Fati fue nuevamente intervenido -aunque no se la puede considerar una operación como tal- hace tres semanas por culpa de una infección en la parte afectada. Hecho que hizo saltar todas las alarmas.

La situación actual de su lesión

Muchos han sido los rumores y las desinformaciones que han ido circulando a lo largo de esta última semana respecto a este tema. Y es normal, dada la incertidumbre que hay en cuanto a su lesión, que ciertamente preocupa. El culé está ansioso por ver cuanto antes el regreso del hijo pródigo al Camp Nou.

Según informa Catalunya Radio, lo más normal es que se opere otra vez, así es como lo aconsejan, al menos, los servicios médicos de la entidad. Lo malo es que si esto se produce, se perdería definitivamente lo que resta de temporada. El someterse de nuevo a otra intervención supondría empezar de cero. Es decir, tendría que volver a atravesar todo el proceso que conlleva una fractura de este tipo. Otros 5 meses alejado de los terrenos de juego.

La realidad, por eso, es que todavía no está claro sobre cómo se a va proceder con el jugador, para que sufra el mínimo perjuicio posible y sea lo mejor para él. Mientras tanto Ansu, no se ha quedado de brazos cruzados y ha visitado a dos especialistas europeos que le han recomendado lo mismo que el club. Su vuelta se antoja lejana visto lo visto. Pero como suele decirse: » lo bueno se hace esperar». El fan culé lo espera más que nunca.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here