El director técnico novato podría no continuar en su cargo actual luego del final de esta difícil temporada

Después de que la Juventus despidió a Maurizio Sarri en agosto, Andrea Pirlo fue nombrado el nuevo entrenador del primer equipo pese a haber sido contratado para hacerse cargo de la sub-23 poco tiempo antes. El cambio fue sorpresivo considerando que empezar en categorías inferiores es un camino más convencional para un técnico que está comenzando su carrera. Además, tomar las riendas de uno de los clubes más grandes del mundo es un reto complicado para cualquiera, sobretodo si es alguien que no había dirigido en ningún partido oficial.

Pirlo es de los mejores mediocampistas de la historia y una leyenda del club, ya que fue un pilar importantísimo para que la Juventus iniciara una dinastía nunca antes vista en el futbol italiano. Sin embargo, a pesar de rachas esporádicas como la del mes de enero en donde se vio cierta mejoría, con él al mando el conjunto turinés ha tenido la peor temporada desde ese entonces en cuanto a resultados.

Andrea Pirlo at the press conference when he was named Juventus Under-23s coach
Fuente: The Guardian

El plantel de La Vecchia Signora debe ser mejorado en muchas posiciones y la dirigencia tiene bastante culpa en ese aspecto. Sin embargo, sigue siendo uno de los mejores del país, por lo que no ganar siquiera 4 partidos consecutivos en la Serie A hasta la fecha es injustificable.

Un dato como ese marca la falta de influencia positiva por parte del técnico en algunas situaciones. Por ejemplo, aunque Pirlo no tiene culpa del error garrafal de Arthur ante Benevento, sí es directamente responsable de que su equipo no estuviese ganando cuando faltaban solo 20 minutos para el final debido en gran parte a un planteamiento equivocado en el que reinó la posesión estéril.

La incertidumbre es real

Si bien Nedved declaró que Pirlo seguirá en el puesto, no es extraño que un entrenador sea respaldado antes de ser destituido. De hecho, Allegri y Sarri son los casos más recientes de tal comportamiento en ese mismo banquillo. De todas formas, todavía existe la posibilidad de conseguir la Coppa Italia y cerrar de manera honrada una campaña por debajo de las expectativas habituales.

En la Juve es común tener la vara alta, pero a la vez es muy irónico que quienes demandan esa excelencia han tomado varias decisiones adversas al bienestar deportivo del club. Habrá que ver si el proceso de crecimiento de Andrea continuará con los bianconeri, pero igual queda claro que lo más sensato era esperar para darle el trabajo. A fin de cuentas los hinchas salen con las tablas en la cabeza a raíz de este complejo escenario.

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