El filial blanquiazul dio por finalizada su primera fase venciendo al Olot y vamos a hacer un repaso a toda ella

El Espanyol B ya ha terminado la primera fase de competición en Segunda División B. Una fase que no ha sido demasiado positiva en cuanto al rendimiento del equipo, pues no se han logrado los objetivos. Se ha finalizado en octava posición con 23 puntos en su casillero. Esto le hará pelear por permanecer en Segunda RFEF o descender a Tercera RFEF. Sin embargo, encaran la segunda fase con un colchón de puntos considerable respecto a sus rivales.

Inicio espectacular para meterse en mala dinámica

Tras una pretemporada bastante positiva, el Espanyol B ya miraba con buenos ojos la competición liguera. El primer rival sería el Prat y la Dani Jarque podría acoger público por primera ocasión en toda la temporada. La gente pudo disfrutar mucho del juego del equipo que por aquel entonces dirigía José Aurelio Gay. Un gran gol de Villahermosa pondría por delante a los pericos ante un Prat que igualaría el choque desde el punto de penalti. Pero cuando el partido agonizaba, Ferran Jutglá anotaría un gol para dar el primer triunfo de la campaña.

Sin embargo, este triunfo sería toda una utopía. Un empate en Prada de Moles ante el Andorra fue positivo viendo el equipo contra el que se enfrentaron. Pero luego entrarían en mala racha, cayendo ante Hospitalet, Lleida y Llagostera. Tres derrotas y cuatro partidos sin ganar hicieron que todo se viera de una forma distinta en el filial perico.

Dos victorias para el optimismo y estar en tierra de nadie

Esta mala racha se desvaneció tras un gran triunfo de mucha entidad en el Municipal de Badalona. Pese a la tarjeta roja que recibieron los pericos, supieron aguantar bien el gol de Nil que dio el triunfo a los blanquiazules. Tras ello, sería el turno de recibir al Cornellá en la Dani Jarque, donde un solitario gol de Juan Camilo Becerra daría la victoria a un Espanyol B que parecía renacer.

Fuente: RCD Espanyol

Pese a ello, el Espanyol B entraría en una dinámica de no volver a conocer lo que es una victoria en las 5 jornadas siguientes. Se cayó en el miniderbi, se empató en los tres encuentros siguientes (Nástic, Olot, Prat) y se perdió en el partido aplazado ante el Andorra. Esto generó una situación de bastante incertidumbre, pues los números lo son casi todo en el fútbol y no se estaban cosechando buenos resultados.

De soñar con la Primera RFEF al descenso

La pésima racha en la que se encontraban los pericos se disolvió con dos triunfos muy buenos. Un 2 a 0 en casa ante el Hospitalet y un 0 a 3 en el Camp d’Esports ante el Lleida volvieron a reactivar la ilusión. Y es que el equipo se encontraba totalmente inmerso en la pelea por los tres primeros puestos, algo que no se podía pensar tras ver los anteriores choques.

Mala racha que condena al equipo a las últimas plazas

Los dos triunfos posicionaron al equipo en la zona media-alta y todo el mundo pensaba que se podía soñar con la Primera RFEF. Pese a ello, todo cambio en apenas dos semanas. Hasta cinco encuentros sin ganar (Llagostera, Badalona, Cornellá, Barcelona B y Nástic) condenaron al filial periquito a una cosa totalmente indeseada: descender a Segunda RFEF y pelear por no bajar a Tercera RFEF. Sin lugar a dudas, este posicionamiento clasificatorio no era el esperado a comienzo de campaña y por tanto no se han cumplido los objetivos.

¿Y ahora qué?

Ahora el Espanyol B afronta 8 partidos de vital importancia. Se debe evitar a toda costa el hecho de bajar a la quinta división del fútbol español (Tercera RFEF) y que por consecuencia fuera un descenso doble. Para ello, el equipo se enfrentará ante Valencia Mestalla, Orihuela, Peña Deportiva y Atzeneta. Sin lugar a dudas el conjunto perico que dirige Luis Blanco está capacitado para superar a estos rivales y ganarse la «permanencia» en segunda RFEF. Pero esto se lo deberán ganar sobre el césped de todos los campos donde juegue.

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