Memorias Tenísticas: El crepúsculo de los dioses y el dios entre el crepúsculo

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Tras una época gloriosa e irrepetible en el mundo del tenis, parece que las estrellas que tanto brillaron, van poco a poco apagándose

Nos suele pasar que cuando algo nos gusta mucho, pensamos que es eterno, que durará para siempre, que no tendrá fin. Eso es lo que le pasaba a Norma Desmond en la maravillosa película El Crepúsculo de los Dioses del director estadounidense, Billy Wilder, que se pensaba que siempre estaría en la cima, que su carrera como actriz de Hollywood no terminaría nunca; y no sólo le sucedió eso, si no que además, permaneció recluida en una mansión, desde que había sido la gran estrella del cine mudo.

La llamada del sonoro nunca llegó, pues sus días de gloria, habían pasado. Algo parecido nos sucede a los espectadores que amamos el tenis y es que hemos estado muy mal acostumbrados, pues nos creíamos que el trío Djokovic- Federer- Nadal sería intempestivo, eterno, gracias a las actuaciones de tenis que nos han regalado en la pista durante tanto tiempo. Es ley de vida, pero no por ello, es menos doloroso.

Si bien, su carrera es finita y está más próxima a su fin que nunca, especialmente la del suizo y la del español, lo que sí han conseguido es algo dificilísimo, el valor de la eternidad, de la trascendencia. Se están apagando y se apagarán definitivamente -manera figurada de decir que se retirarán del tenis- cuales estrellas, pero siempre se les recordará como uno de las mejores rivalidades -sanas- de la historia del deporte. Pasarán los años y los siglos y nadie podrá superar el hito de haber conseguido 20 Grand Slams.

Federer: un reloj que se va quedando sin hora

El que es considerado por muchos el tenista más grande de todos los tiempos, cumplirá 40 años el próximo 8 de agosto. Y lo cierto es que la edad se le está notando. Su participación en los diferentes torneos del circuito ATP es, desde hace algo más de tres años, prácticamente testimonial.

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Acudiendo a competiciones de muy pequeño calado como los ATP 250’s o directamente, ni acudiendo a ellas. Su físico ya no le da y por lo tanto, con 40 años, está siendo muy cuidadoso con la dosificación de las competiciones.

Es profesional desde el 1998, del trío, se podría decir que es el pionero, el que antes empezó a ganar Majors y el que marcó el camino de las dos bestias que vendrían para formalizar una de las mayores supremacías en una disciplina deportiva, de la historia. No gana un Grande desde que cosechara el último en 2018. Se ‘despidió’ con el Australia Open.

Este año jugó el ATP 250 de Doha, Catar, donde cayó, sorprendentemente, frente al georgiano Basilashvili en la segunda ronda. Además, es muy habitual verle retirarse de los torneos, por culpa de lesiones o de que considera que ya no se encuentra al máximo nivel.

Federer, la elegancia del tenis

Asimismo, también cayó derrotado contra todo pronóstico en el Masters que se celebraba en su casa, en su suiza natal. Sucumbió sorpresivamente ante el español Pablo Andújar, en el primer partido. Ante ‘su gente’ tampoco pudo ser, pero al fondo, le esperaba la luz, aquello que siempre le había dado oxígeno, su querido Wimbledon.

El paso de Federer por Wimbledon

Tras haberse retirado de Roland Garros 2021, en cuarta ronda y en lo que estaba siendo una buena puesta en escena, oteaba su salvación, su particular ‘vieja confiable’, aquello que siempre le ha dado alas, su razón de ser cuando estaba en la cuerda floja o cuestionado. Se lo había jugado todo a una sola carta: El Grand Slam de Inglaterra, Wimbledon, y salió cruz.

El objetivo era más nostálgico que realista, todo el mundo -incluido el propio helvético- se había hecho ilusiones de poder volver a experimentar las sensaciones que un día de antaño, pudo vivir. Aquellas tardes mágicas con el estadio a reventar y desplegando un tenis maravilloso en su templo. Parece que este Grande, en su Grande, le ha servido para darse cuenta de una realidad palpable y cruel: su final está cerca y él ya no lo esconde.

Su andadura en hierba la verdad es que fue notable. Venció en 4 encuentros y finalmente cayó en cuartos ante la revelación polaca, Hurkacz. Tristemente, su mejores días pasaron, aunque su elegancia y su talento siguen intactos. Les suele ocurrir a los genios. Impolutos hasta que se vayan de este mundo.

Como Nadal, se pierde los Juegos

Las Olimpiadas, en lo que al deporte de la raqueta respecta, parece que van a ser descafeinadas. Después de que Rafael Nadal confirmara la terrible noticia de que no representaría al tenis Español en Tokio 2021, ahora es El Espresso suizo el que se une a esta triste lista, en lo que denota que las grandes estrellas se van apagando.

Lo confirmó ayer por la causa de siempre, las lesiones que le vienen acompañando desde hace ya unos cuantos años. Esta vez es la rodilla la que le ha dado problemas. Parece mentira que estos dos colosos vayan a perderse la mayor cita del deporte mundial. La competición reina. Muy mal debe estar la cosa para que le dejan vía libre a Djokovic.

Federer y Nadal se saludan, tras la conclusión de un partido en Roland Garros, en los inicios de la carrera del manacorí. Fuente: Getty

Parece difícil vislumbrar un panorama en el que Federer consiga su vigesimoprimer entorchado, aunque con los extraterrestres, nunca se sabe, su poder es sobre natural, sobrepasa los límites de la lógica.

Evidentemente, el deportista, está compungido por haber tomado la decisión de no participar en la cita de los 5 anillos: «Estoy muy decepcionado porque ha sido un honor y un punto culminante en mi carrera cada vez que he representado a Suiza».

De todas formas, ha tenido una carrera muy plena. Se puede ir tranquilo, no puede reprocharse nada, después de 103 títulos ATP y 1242 encuentros ganados. Una absoluta salvajada.

Rafael Nadal: escéptico y enigmático

Nunca ha sido mucho de exponer sus sentimientos ni sus objetivos deportivos venideros Rafa. Son cuestiones que siempre ha tendido a dejar en el aire y nunca le ha inquietado no participar en cierta competición importante, si eso salvaguardaba su salud. Si bien es verdad que tiene una fortaleza mental descomunal, nunca le ha preocupado no conseguir ciertas cosas, aunque siempre las ha ambicionado.

Del manacorí, se podría escribir un nuevo testamento, que recogería las hazañas, dignas de un dios que un día puso por testigo, puntos imposibles, inimaginables y jugadas que levantaron a los aficionados de su asiento o que consiguió que aquellos que le pitaban, le aplaudiesen.

Como el tenista de Basilea, también tiene 20 grandes. Empezó su carrera en 2003, cuando Federer ya había ganado varios Majors, actualmente tiene 35 años y hace varias semanas, tras su torneo predilecto, el Abierto de París, dijo que no participaría ni en el césped inglés ni en las Olimpiadas, para reservarse para otros menesteres. Y no le importó lo que le dijera la gente o la reacción que podían generar unas declaraciones de ese calado.

Su 2021 no está mal. Ha ganado 2 Masters y había jugado casi todos los partidos del circuito de tierra. Había empezado muy bien de hecho, pero quizás, la acumulación de juego es lo que le ha terminado por lastrar.

Zidane le entrega a Rafa, su primera copa de los mosqueteros

Mientras haya rodilla hay esperanza

Si bien es verdad que 35 primaveras, ya es una edad avanzada para cualquier deportista, para él, también. Pues si por algo se ha caracterizado siempre su carrera ha sido por su problema con la rodilla y sus constantes molestias en dicha articulación.

Lo cierto es que a Nadal todavía le queda cuerda y tenis para rato. A pesar de su edad, las ganas, entereza y orgullo con las que afronta los partidos, son inmanentes a su figura, a su ser, es algo indisoluble. No obstante, más de una vez ha dejado caer que si bien, a muy corto plazo, la retirada no está en sus planes, sí que está más cercana a producirse.

Nuevamente, otra estrella, otra vela más, a la que se le empieza a apagar el fuego. La llama va diezmando y la energía también, cuanto más pasen los años, peor. Algún Grand Slam más le dará tiempo de ganar, eso seguro, pero tendrá que ser, mínimo, después de los juegos. Siguiente objetivo: US Open.

Un dato más, desde que Federer ganara su ya mencionado último Supremo, hace 3 años, él se ha adjudicado 4, estrechando el cerco hasta la veintena. El duelo en las altas cumbres, va llegando a su fin. Depende de quién dispare antes.

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La supremacía de ‘Nole’ en este 2021

Si hay alguien que haya destacado por encima de estos dos colosos este año y en las últimas temporadas, ese es Novak Djokovic, el invitado sorpresa, con el que nadie contaba, para celebrar también las 20 coronas y el que más fresco está en la carrera de fondo.

Desde enero a esta parte es que no ha tenido rival. Parecía que en ciertos partidos de ciertas competiciones importantes estaba apurado, que iba a caer eliminado, pero nada más lejos de la realidad. Parece que lo haga aposta el serbio y que disfrute de jugar con las emociones de la gente, pues le gusta jugar con el alambre del estrecho hilo entre la veneración y el despojo.

Con su estilo y su posado particular, que te harían pensar que es de todo, menos tenista, es el que más ha esprintado en estos últimos 3 años. Nuevamente, desde 2018, ha conseguido 8 grandes, en una carrera que parecía que tenía perfidísima, por el simple hecho de que de los tres es el que más tarde empezó a competir y porque antes de 2021, su marcador estaba en 17. Una cifra que mirada desde cualquier prisma y analizada con frialdad, ya es de otro planeta, pero es que con ellos, nos hemos acostumbrado a hacer de lo extraordinario, rutina.

El serbio, llevando a cabo su particular ritual en Wimbledon, de comerse la hierba cuando gana el torneo

El tipo, parece no inmutarse, está fresco como una rosa y al contrario de lo que podría parecer, físicamente también. Te juega y aguanta 5 sets como quien respira.

Lanzado a por el Goldem Slam

Se ha prospuesto entre ceja y ceja ser el pistolero más temido del mundo y para ello, ha empezado ganando los tres Grand Slams que se han disputado hasta la fecha. De la terna, parece el más propenso a ser el que más pronto desnivele la balanza de las 20 copas que ya comparte el Big Three. Si sigue a este nivel, las superará con creces. Quien lo hubiese dicho antaño.

A algún loco que decía en voz baja que superaría a los otros dos en materia de Majors, se le tildo de loco -valga la redundancia- por haberse aventurado a decir semejante pronóstico. Tiene 34 años, pero de los ‘mayores’, es el más joven.

Es Djokovic el mejor de la historia?
Levantando su último título hasta la fecha, que empata la eterna batalla a 20 Grandes. Fuente: Diario Sport

Aprovechando que las estrellas de toda la vida se están apagando, el aprovecha el contexto y la oportunidad para brillar en el reinado de la catástrofe y del ramo de flores marchito. Es la rosa del descampado, la miel de los roscos vacíos, el rico en la miseria, el dios en medio del crepúsculo. Aprovecha la oscuridad, para producir luz. Unos rayos nucleares, que provienen única y exclusivamente de su raqueta.

Ya ha dado lecciones a unos cuantos y nada ni nadie la va a impedir que intente ganar los 4 Majors y además, el Oro individual en los Juegos Olímpicos, hito que solo ha conseguido el estadounidense Andre Agassi.

Mientras Roger y Rafa, van apagándose, el quiere resaltar cada vez más. Nunca es tarde. Es su hora, es su momento, el pistolero ya está aquí y por lo visto, gira rápido la cadera. El tenista, ha hecho de una carrera de fondo, un concurso de velocidad. Su sprint, no lo vieron venir. «Ladran Sancho, señal que cavalgamos».

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